Soy & Mochi
ES
Revista

Ser padres y seguir siendo pareja: 10 consejos para el embarazo y después

8 min de lectura

10 consejos para el embarazo y después

El último tiempo a solas es muy especial y pueden aprovecharlo a propósito para enfocarse en ustedes dos. Úsenlo para dejarse llevar y hacer lo que les haga bien: salir a caminar, hablar, cocinar, irse de babymoon o incluso quedarse en la cama.

Con nuestros consejos les damos ideas para esta etapa y la que sigue, para fortalecer su relación ante este cambio de vida tan emocionante.

1. Hablen mucho entre ustedes como pareja

Hablar mucho entre ustedes no es lo primero que se les viene a la mente cuando van a ser padres. Quieren darle a esa personita toda la atención posible. Eso está perfecto. Pero muchas veces pasa que la atención a la pareja y la comunicación entre los dos quedan en segundo plano.

Por eso, mi consejo más importante para los futuros padres es hablar mucho entre ustedes, incluso antes de que nazca el bebé. Van a necesitar una buena cultura de comunicación, porque bajo estrés la comunicación se rompe rápido.

2. Habla bien con tu pareja

No solo importa cuánto hablan, sino también cómo lo hacen. Por algo se dice que el tono hace la música. Lo olvidamos a menudo, sobre todo cuando ya estamos en plena discusión. Por eso conviene practicar una buena forma de conversar cada día en los "momentos tranquilos", sobre todo antes del parto.

Intenta hablar desde el "yo" en lugar de hacer reproches con el "tú". Así describes lo que sientes en vez de algo que tu pareja hizo mal. Por ejemplo, en lugar de decir: "¡Siempre me estás regañando! ¡Nunca reconoces nada!", usa un "mensaje yo": "Siento que solo soy una carga para ti". Permítete mostrarte vulnerable y responde con cercanía cuando tu pareja se muestre vulnerable. Intenta escuchar en lugar de reaccionar de inmediato.

3. Creen un ambiente de conversación donde todos los sentimientos estén permitidos

Uno de los elementos más importantes de una buena comunicación es poder expresar con claridad y apertura lo que sentimos. Pero tu pareja solo se va a animar si siente que está "permitido" y que puede hacerlo sin que la ataquen de inmediato. Como seres humanos, estamos programados para pensar ya en nuestra opinión y nuestra reacción mientras la otra persona habla, sin escuchar primero con apertura y neutralidad. Esto no solo hace que la otra persona se sienta no aceptada o no escuchada, sino que también nos impide entender de verdad a nuestra pareja: desde su marco de referencia y su mundo interior, que puede ser muy distinto al nuestro. Es un camino de doble sentido: solo si reconocemos los sentimientos y las reacciones de los dos lados podemos entender y reaccionar con calma y de forma constructiva.

Intenta crear un ambiente de conversación cariñoso y de aceptación. Esto significa no reaccionar directamente con soluciones o defensas, sino primero escuchar de verdad, dar espacio e intentar entender a la otra persona: desde su marco de referencia y su mundo interior, que puede ser muy distinto al nuestro. Es un camino de doble sentido: solo si reconocemos los sentimientos y las reacciones de los dos lados podemos entender y reaccionar con calma y de forma constructiva.

4. Reconocer los miedos durante el embarazo y atreverse a compartirlos

Es completamente normal que el embarazo despierte muchas inseguridades y miedos: miedo a los enormes cambios de vida que trae un bebé, a los cambios físicos, al parto, a perder la propia autonomía, etc. A veces también salen temas personales de la familia de origen, por ejemplo cuando los propios padres tuvieron comportamientos que uno no quiere repetir.

Lo que veo a menudo en mi consulta es que los futuros padres se guardan sus miedos y sienten vergüenza por ellos, por ejemplo porque deberían estar "felices". A veces la presión social se siente con mucha fuerza. Es una pena, porque eso les impide crecer juntos enfrentando sus miedos y, en el peor de los casos, puede llevar a que se rompa la comunicación y se pierda el contacto en la pareja.

Para evitarlo, es importante reconocer las situaciones que dan miedo y ponerlas en palabras. Es muy probable que tu pareja tenga miedos parecidos y, al compartir sus preocupaciones, pueden descubrir lo que tienen en común y dar un paso más hacia una solución juntos. Usen sus miedos como una oportunidad para compartir lo que sienten y apoyarse. ¡Juntos son más fuertes!

5. Planear la relación después del parto

Cuando llegue el bebé, toda su vida y su relación se van a poner de cabeza. Muchas preguntas en las que antes no pensaban, porque eran obvias o no importaban, ahora pueden generar conflictos. Por algo muchos estudios muestran que la satisfacción en la relación baja con el tiempo después del parto. Según un estudio de la Landesbausparkasse, las parejas se divorcian con más frecuencia 3 a 4 años después del nacimiento de su primer hijo. Sí, tener un bebé es un cambio de vida enorme, pero también es una aventura nueva, emocionante y hermosa para ustedes dos.

Por eso es aún más importante prepararse bien para el cambio y hablar abiertamente de los temas que van a surgir antes de verse en pleno conflicto. Aunque suene poco romántico, planeen su relación después del parto. Tómense el tiempo y hablen a propósito de estos temas de conflicto, aunque prefieran enfocarse solo en lo lindo y positivo de la vida en familia. Un poco de pragmatismo antes del parto les va a ahorrar muchos problemas después.

Algunos temas importantes para sus conversaciones podrían ser:

6. Estar el uno para el otro

Muchas veces no es fácil mostrarle a la otra persona lo que sentimos en lo más profundo. No siempre está claro si va a responder con comprensión o con rechazo. Sobre todo durante y después del embarazo pasan tantas cosas nuevas que a veces los sentimientos nos desbordan. En ese proceso, es fácil olvidarse de la pareja, sobre todo justo después del parto.

Por eso es aún más importante sintonizar con tu pareja y sentir sus emociones. Desarrolla un sentido de cómo se siente tu pareja y pregúntale mil veces: "Cariño, ¿cómo estás ahora? ¿Qué puedo hacer por ti?". Sobre todo como futuros padres, que pronto tendrán que ser un buen equipo y vivir juntos situaciones límite, estos momentos de estar el uno para el otro pueden ser una experiencia muy valiosa. Les ayudan a entenderse mejor y a convertirse en un gran equipo.

7. No te vuelvas loca ni loco durante el embarazo

En épocas de cambios tan grandes, muchas parejas llegan a un punto en el que les hace bien buscar ayuda y consejo afuera. Eso es correcto e importante. Algunos puntos de contacto pueden ser la partera, un centro de orientación o un psicoterapeuta. También hay podcasts muy buenos (como The Peaceful Birth o Best Father's Joys) y, a veces, un curso de preparación para el parto también ayuda a reducir los miedos.

Pero, a pesar de toda la ayuda y los buenos consejos, ¡no te vuelvas loca ni loco! Cada quien va a tener una opinión según su experiencia y van a recibir muchos consejos e ideas con buena intención. Al final, ustedes saben mejor que nadie qué es lo mejor para ustedes como pareja y para su bebé. Escuchen su intuición y no se estresen con expectativas poco realistas de querer hacerlo todo perfecto.

8. Mantener vivas las mariposas

El embarazo puede afectar su vida sexual de maneras muy distintas: por un lado, la zona pélvica de la mujer recibe más sangre, lo que puede aumentar la sensibilidad y el deseo; por otro lado, en las distintas fases del embarazo siempre hay molestias que pueden hacer que baje la libido.

Sobre todo en el primer trimestre, muchas mujeres sufren náuseas, cambios de humor y falta de energía. Las ganas de tener sexo suelen ser pocas.

En el segundo trimestre, las hormonas se estabilizan más, lo peor de las náuseas matutinas suele haber pasado y la mujer vuelve a tener más energía. Claro que esto también tiene un efecto positivo en la libido.

En algún momento, alrededor de la semana 28, se vuelve más difícil solo por la panza. Hay que fijarse un poco en las posiciones si todavía quieren tener sexo.

Mi consejo sería que trabajen a propósito en no perderse como pareja y en mantener vivas las mariposas. Si hace falta, prueben cosas nuevas, como sexo con ternura en la posición de cucharita. A la mayoría de las parejas les sigue funcionando bien. Y esa ternura puede ser muy bonita de una forma totalmente nueva.

9. Hablen de sus fantasías y preferencias sexuales

Es importante que hablen de sus fantasías y preferencias sobre su vida sexual en esta etapa tan emocionante, porque es fácil que surjan malentendidos. Por ejemplo, muchos hombres dudan en tener sexo con su pareja embarazada porque temen que de alguna forma pueda dañar al bebé. Pero el bebé está maravillosamente protegido y acolchado en el útero.

Algunas mujeres se sienten inhibidas porque no se sienten bonitas ni atractivas con su cuerpo cambiado y los kilos de más. Otras, en cambio, llevan su panza con orgullo y se sienten especialmente bonitas y sexys en esta etapa.

Si eres mujer, puedes contarle a tu pareja cómo te sientes con tu cuerpo que cambia y qué tipo de apoyo te gustaría recibir.

Si eres hombre, puedes animar a tu pareja y decirle lo mucho que te gusta.

10. Experimenten con lo que se siente bien

En general, los animo a experimentar con lo que se siente bien en cada fase del embarazo. Estén abiertos a vivir cosas nuevas y a ampliar juntos su repertorio sexual.

Si tienen alguna duda, hablen del tema con su obstetra o ginecólogo. Hay algunos casos en los que sí hace falta precaución, por ejemplo cuando hay riesgo de parto prematuro.

‍